
Extirpación de Lunares
Los lunares pueden resultar antiestéticos, pero suelen ser benignos. No obstante, si un lunar presenta signos de cáncer de piel y se detecta a tiempo, nuestros profesionales certificados pueden aplicar diversas técnicas para su extirpación.
Por qué cambian los lunares
Los lunares, también conocidos como nevos melanocíticos o nevos pigmentados, son zonas o manchas pigmentadas de la piel. Los melanocitos, las células que dan color a la piel, suelen formar lunares benignos. Sin embargo, estas manchas pueden cambiar de color o de forma, o resultar sensibles al tacto.
Pueden producirse cambios en la piel debido a factores hereditarios o tras la exposición a los rayos ultravioleta del sol o de las camas solares. La aparición de un lunar puede indicar una lesión precancerosa o un cáncer de piel. Es fundamental acudir al dermatólogo de inmediato si aparece una nueva lesión o si una ya existente cambia de color, de contorno o de sensibilidad.
Cómo detectar un lunar anormal
Los lunares anormales son aquellos que pueden convertirse en cáncer. Investigadores de la Universidad Johns Hopkins recomiendan utilizar el acrónimo ABCD para identificar los lunares que pueden ser anormales o cancerosos. Tu equipo de dermatología tendrá en cuenta estas reglas durante tu revisión cutánea anual de todo el cuerpo, pero tú también puedes aplicarlas cuando te realices tus propios controles cutáneos mensuales.
Ten en cuenta estos indicadores:
- Asimetría: una forma irregular puede ayudar al paciente y al médico a detectar un problema en una fase temprana. No todos los lunares asimétricos son cancerosos, pero es importante realizar autoexploraciones y comunicar cualquier inquietud al médico.
- Borde: Se debe examinar cualquier lunar que presente un borde irregular, difuminado, dentado u ondulado.
- Color: El color del lunar puede ser un síntoma de alerta temprana. La mayoría de los lunares son de un solo color. Cuando un lunar presenta dos o más colores en algunas zonas, es hora de acudir al dermatólogo. Algunos colores inusuales, como el azul, el blanco o el negro, pueden ser síntomas de alerta temprana de un tipo grave de cáncer de piel llamado melanoma.
- Diámetro: El tamaño del lunar también puede ayudar a detectar un problema. Si el lunar es más grande que la goma de borrar de un lápiz (unos 6 mm), es hora de acudir al dermatólogo.
- Evolución: Cualquier lunar que cambie debe ser revisado. Si un lunar ya existente crece rápidamente o aparece y crece rápidamente, póngase en contacto con Goodman Dermatology.

Preguntas frecuentes sobre la extirpación de lunares
Los nevos pigmentados pueden parecer del color de la piel en personas de tez clara. Estas lesiones también pueden presentarse en una amplia gama de colores, como negro, azul, marrón, amarillo o incluso blanco. Es habitual que los dermatólogos recomienden a los pacientes que se extirpen los nevos melanocíticos nuevos tan pronto como aparecen. Nuestro equipo de Goodman Dermatology facilita la detección de nuevos lunares mediante un examen cutáneo anual de todo el cuerpo.
Según la Fundación contra el Cáncer de Piel, los nevos melanocíticos que aparecen tras la exposición al sol son menos preocupantes que los de origen genético. Estas lesiones pueden indicar la presencia de melanoma, un tipo de cáncer de piel muy agresivo. La mayoría de las lesiones de melanoma no causan dolor, pero es importante informar de cualquier nevus pigmentado que se vuelva doloroso o sensible al tacto. Dado que el melanoma se adentra en las células de la piel, puede extenderse a otras partes del cuerpo a través del sistema sanguíneo o linfático. Las lesiones de melanoma suelen aparecer con mayor frecuencia en las piernas en las mujeres, en el torso en los hombres y en la espalda en ambos sexos. Sin embargo, este tipo de cáncer puede aparecer y extenderse a cualquier parte del cuerpo.
La Fundación para la Investigación del Melanoma afirma que los melanocitos pueden pasar de un estado benigno a uno canceroso con bastante rapidez. Es importante realizarse autoexploraciones periódicas e informar al dermatólogo de cualquier cambio en los nevos pigmentados o de la aparición de nuevas lesiones. El dermatólogo debe realizar revisiones para detectar el cáncer de piel, como exploraciones cutáneas de todo el cuerpo, al menos una vez al año o con mayor frecuencia (normalmente cada tres o seis meses) si el paciente se encuentra en situación de riesgo. El paciente también debe realizarse autoexploraciones al menos una vez al mes. Es imposible que el paciente determine si tiene cáncer de piel simplemente observando las lesiones. Es necesaria una biopsia.
La Fundación contra el Cáncer de Piel recomienda prestar atención a las «A-B-C-D-E» de los lunares anormales: asimetría; borde; color; diámetro (superior a medio centímetro); y evolución (cambios). Consulte el gráfico anterior para ver una representación visual de estas reglas. Cualquiera de estos síntomas puede indicar una lesión precancerosa o cancerosa. Llame al dermatólogo de inmediato para informarle de estos síntomas.
Existen varias formas de eliminar las lesiones. El médico puede realizar una extirpación para eliminar quirúrgicamente los nevos. Es probable que el paciente necesite puntos de sutura tras la intervención, ya que es necesario extirpar una parte de la piel circundante, que aparentemente parece sana, junto con el lunar.
La lesión también puede cauterizarse. El médico utiliza un instrumento similar a una cuchilla para raspar los nevos de la piel. Posteriormente, la piel restante se sella mediante cauterización o congelación para eliminar cualquier célula peligrosa que haya quedado. Por lo general, no es necesario aplicar puntos de sutura después de la intervención. Es probable que al paciente le quede una cicatriz cuando la piel cicatrice.
La extirpación del nevo con láser también puede ser una opción y resulta muy eficaz. El láser destruye las células melanocíticas pigmentadas y el cuerpo reabsorbe las células muertas. Aunque la piel puede presentar enrojecimiento o inflamación tras la extirpación con láser, es menos probable que el paciente sufra cicatrices.
La comodidad del paciente es siempre una prioridad para el equipo de Goodman Dermatology. Antes de extirpar un nevo pigmentado o varios nevos, se aplica un anestésico tópico. Comente cualquier duda que tenga sobre las recomendaciones de tratamiento durante la consulta en la consulta. Creemos que informar al paciente es una parte importante de cada visita.
Un paciente con múltiples nevos melanocíticos puede necesitar un breve período de recuperación. Es importante mantener la piel muy limpia después de que las lesiones sean extirpadas por cualquier método. La piel sanará más rápido si el área se cubre con un apósito postquirúrgico adecuado. Dado que el reposo acelerará la recuperación y evitará que la piel se estire, es una buena idea evitar la actividad física intensa después de este tipo de procedimiento.
La escisión o extirpación de un lunar no evita que se formen nuevas lesiones, a veces en el mismo lugar. Se requiere vigilancia para mantener la piel libre de nuevas lesiones en el futuro.
Es importante evitar la exposición al sol en la medida de lo posible. Goodman Dermatology y sus profesionales recomiendan a los pacientes con tendencia a las pecas o a la aparición de nevos pigmentados el uso de determinados productos, entre ellos, protectores solares con un factor de protección solar (FPS) elevado. Muchos pacientes adquieren ropa con protección solar para proteger su piel de los efectos nocivos de los rayos ultravioleta.
Si desea someterse a una extirpación de lunares, póngase en contacto con nosotros hoy mismo. Goodman Dermatology presta servicio en el área metropolitana del norte de Atlanta, el norte de Georgia y muchas ciudades de los alrededores.
